RAÍZ HUMANA DE LA CRISIS ECOLÓGICA Y UNA ECOLOGÍA INTEGRAL
RAÍZ HUMANA DE LA CRISIS ECOLÓGICA
I. La tecnología: creatividad y poder
La humanidad desde sus inicios expresa la tensión del ánimo humano hacia la superación gradual de ciertos condicionamientos materiales. La tecnología ha remediado innumerables males que dañaban y limitaban al ser humano. No podemos dejar de valorar y de agradecer el progreso técnico, especialmente en la medicina, la ingeniería y las comunicaciones. Por otra parte, la tecnociencia no sólo puede producir cosas realmente valiosas para mejorar la calidad de vida del ser humano, desde objetos domésticos útiles hasta grandes medios de transporte, puentes, edificios, lugares públicos, sino que también es capaz de producir lo bello (Si, C. E. L, 2017).
II. Globalización del paradigma tecnocrático
El problema principal es el modo de como la humanidad ha asumido la tecnología y su desarrollo junto con un paradigma homogéneo y unidimensional. En él se destaca un concepto del sujeto que progresivamente, en el proceso lógico-racional, abarca y así posee el objeto que se halla afuera. Ese sujeto se despliega en el establecimiento del método científico con su experimentación, que ya es explícitamente técnica de posesión, dominio y transformación (Si, C. E. L, 2017).
III. Crisis y consecuencias del antropocentrismo moderno
Como factores de esta crisis está el relativismo práctico que manifiesta que su cultura empuja a una persona a aprovecharse de otra y a tratarla como mero objeto, obligándola a trabajos forzados; la necesidad de preservar el trabajo que recalca la importancia de promover una economía que favorezca la diversidad productiva y la creatividad empresarial; la innovación biológica a partir de la investigación que sugiere situar la reflexión acerca de las mutaciones genéticas generadas por la biotecnología (Si, C. E. L, 2017).
UNA ECOLOGÍA INTEGRAL
I. Ecología ambiental, económica y social
En este punto se combinan tres aspectos: la ecología que estudia las relaciones entre los organismos vivientes y el ambiente donde se desarrollan, el medio ambiente que indica particularmente una relación, la que existe entre la naturaleza y la sociedad que la habita y nos impide entender la naturaleza como algo separado de nosotros o como un mero marco de nuestra vida y el crecimiento económico que tiende a producir automatismos y a homogeneizar, en orden a simplificar procedimientos y a reducir costos.
II. Ecología cultural
Es una corriente que estudia las relaciones entre un grupo humano y su medio ambiente, centrándose así en la interacción de los modos de vida de esa cultura y los ecosistemas que le brindan soporte, también forma parte de la identidad común de un lugar y una base para construir una ciudad habitable (Si, C. E. L, 2017).
III. Ecología de la vida cotidiana
Permite asumir una conducta de vida sana en beneficio de todos y de uno mismo, mediante acciones del diario quehacer, todo esto para que se reviertan los problemas del planeta. Es importante considerar que para los habitantes de barrios muy precarios, el paso cotidiano del hacinamiento al anonimato social que se vive en las grandes ciudades puede provocar una sensación de desarraigo que favorece las conductas antisociales y la violencia (Si, C. E. L, 2017).
IV. El principio del bien común
Presupone el respeto a la persona humana en cuanto tal, con derechos básicos e inalienables ordenados a su desarrollo integral. También reclama el bienestar social y el desarrollo de los diversos grupos intermedios, aplicando el principio de la subsidiariedad. Además, el bien común requiere la paz social, es decir, la estabilidad y seguridad de un cierto orden, que no se produce sin una atención particular a la justicia distributiva, cuya violación siempre genera violencia (Si, C. E. L, 2017).
V. Justicia entre las generaciones
A las próximas generaciones podríamos dejarles demasiados escombros, desiertos y suciedad. El ritmo de consumo, de desperdicio y de alteración del medio ambiente ha superado las posibilidades del planeta, de tal manera que el estilo de vida actual, por ser insostenible, sólo puede terminar en catástrofes, como de hecho ya está ocurriendo periódicamente en diversas regiones (Si, C. E. L, 2017).
Raíz humana de la crisis ecológica y una ecología integral
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